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Julio 2016: Pirineos

Del 22 al 24 de julio (salida el 21 y vuelta el 25). Fuimos como señores en los Mercedes de Rafa y Pepe, y además contamos con conductor de apoyo: Manuel, que nos acompañó pacientemente en las etapas pirenaicas. Al evento fuimos Balta, Carlos, Daroca, Francis, Joaquín, Pepe y Rafa, además de Manuel.

 

Primer día: Tiempo de perros, con tormenta eléctrica y bastante agua. Maldiciendo por nuestra mala suerte retrasamos la salida hasta después de comer para salir, y subimos el Soulor y el Lac d'Estaing (este último por iniciativa cansina de Rafa una vez comprobado que pasar el circo de Litor con aquellas condiciones climatológicas podía ser un suicidio). Total, 58 km con 1590m de desnivel. ¿Qué nos perdimos ese día por no cumplir el plan previsto? El famoso Aubisque, pero por Laruns (no por el Circo de Litor desde el Soulor, así lo hicimos en 2013). Al menos nos quitamos el gusanillo, y justificamos la copiosas cervezas durante la cena.

 

Segundo día: Día magnífico, hicimos la etapa prevista de Aucun-Luz Saint Sauvert-Circo de Troumouse. Este circo es una de las subidas más bonitas que hemos visto, dura pero sin grandes porcentajes (bastante rato al 9-10%, eso sí, sobre todo desde el peaje, ver perfil abajo). Rafa empezó a tener calambres en esta etapa, premonitorio de sus males del día siguiente. Para fin de fiesta, subida a Aucun, donde teníamos el hotel (son los 10 primeros kms de la subida al Soulor según el perfil de abajo; esta misma subida se repetirá el tercer día). Total, 114km y 2340m de desnivel.

Ruta dia 2. Ida y vuelta.pdf
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Tercer día: Ruta Aucun-Lourdes-Campan-La Mongie-Tourmalet-Luz S. Sauvert-Aucun. Epica donde las haya la subida al Tourmalet por la Mongie, qué vamos a contar. Desgraciadamente, Rafa no pudo completarla por problemas gástricos y nos animó al resto en coche en la subida al Tourmalet. Soleado, aunque desde poco antes de la Mongie la niebla nos acompañó hasta coronar, con lo que la temperatura no subía de 10-13 grados. Abajo está el perfil: duro desde Gripp hasta coronar. 121km y 2450m de desnivel.

Ruta dia 3.pdf
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Orgiva -- Haza del Lino, 3 Julio 2016

(Crónica de Francisco)

Llegada en coche a Orgiva sin incidentes, salvo que tenía pegado el coche de Francis y a pesar de las ráfagas de luz, ni caso, iba dormido.

En Orgiva, salida después de saludos y buenos propósitos para la etapa. Se comenta la ausencia de Jorge, compañero fijo en estas etapas míticas. Son las 8:30 y el termómetro ya está a 30 grados. Comienzan las primeras cuestas después de atravesar el puente y Francis hace un elogio de la etapa del sábado, donde todos se portaron como una peña de verdad: aviso a navegantes….

Viento cálido en contra que nos hace dudar si hemos elegido el mejor día para esta etapa. Irónicamente, Rafa le da las gracias al cielo de no haber sido él el que la propuso. Carlos ya va sugiriendo acortar la etapa y subir solo un puerto, aunque como más tarde comprobamos era sólo para provocar la respuesta del Jefe. Rafa y Carlos aprietan llegando a la cumbre, los sigo pero se disputan los dos los puntos. No me atrevo a decir para quién son, porque no se sabe dónde está la meta. Habrá distintas versiones.

Pasamos por la Venta de las tontas, nombre ficticio que usan los lugareños, a saber porqué. Comenzamos la subida al Haza del Lino, y Antonio empieza a ir y venir, distanciándose y esperándonos.

El Maestro le advierte de lo mucho que queda y Antonio vuelve a los corrales.

Coronamos el Haza del Lino y en la Venta desayunamos un refresco con generosa tapa. Vuelven las tentaciones de acortar el tema, viendo cómo está el día, pero se impone la locura de seguir. No obstante, a la altura del cruce de Torvizcón decidimos hacer un recorte. Bajada desagradable con mucha pendiente y un viento más fuerte todavía. Rafa en una curva de herradura  tiene que sacar el pie para no salir volando. Verlo acojona.

Francis baja con la bici haciendo ochos con su rueda de perfil alto, aunque le echa valor y baja en cabeza. Pinchazo de Francis y manos providenciales de Rafa. Alguno, a la vista de tanta pericia, jura no hacerse un tacto rectal, de los que hay que ir haciéndose por nuestra edad, si no es protagonizado por nuestro amigo médico. Continuamos bajando por ese sitio infernal y llegamos a Torvizcón.

Vuelven las tentaciones de volvernos para Orgiva, pero Carlos, con un par de güevos, no deja opción a deserciones: directos para el matadero. La subida a Almegíjar la comenzamos sin gana. Paramos a reponer agua y continuamos. Mi propuesta de buscar una higuera e inflarnos de higos no cala en el personal, así que directos para arriba, sin parar en Almegíjar, felices porque la temperatura, en alguna curva baja de 41 a 39. La subida se hace con las indicaciones de distancia y %pendiente de Francis, que tiene la experiencia de 5 subidas por aquí a sus espaldas. Llegamos muertos al cruce de Trevélez y iniciamos el descenso. Al llegar a Trevélez, parada en fuente tipo abrevadero y por fin en el pueblo. Cervezas, jamón y queso, sin música de Mecano, y unas caras de muerto que poco a poco van cambiando con las birras. Antonio no deja de enviar Whatsapp a su amada. No me dejan tomarme el 3er tercio y comenzamos el descenso.

Bajada rápida, a toda pastilla. Nos escapamos Rafa y yo, y se vuelve a repetir lo del día del Jamón: la parada en Trevélez hace efecto “marmita Asterix”  en Rafa, y no hay forma de seguirle el ritmo, sobre todo en las subidas. De nuevo en Orgiva caen dos tercios más, y hablamos de quedar el 12 de Julio para conocer a Llum y Rosa, y tomarnos unas birras.

 

El año que viene propongo en el calendario hacer la misma etapa lo más tardar en el mes de Enero.

3-4-5 Junio 2016: El jamón

La hicieron en varias modalidades: Damián y Francis en dos etapas (Damián el viernes 3 va a Laroles con la bici en el coche, para venirse desde allí a Granada por Orgiva en bici ese mismo día, y el sábado 4 acompaña a Francis de Granada a Laroles por la Ragua, para volverse en coche. Francis hizo noche en Laroles para acompañar el domingo 5 a Jorge, Francisco y Rafa que hacen la machada de hacerse los 250km en una sóla etapa.

 

(Crónica de Jorge)

: ⁠⁠⁠Despertador a las 5.30 de la mañana, desayuno tradicional para algunos, hidratos de carbono en forma de spaguettis para otros que se tomarán un buen trecho de kiĺómetros para ser digeridos. 

Nerviosos y expectantes acudimos al punto de encuentro Francisco, Rafa y yo mismo, ataviados con luces que nos hagan ver y visibles en la oscuridad, salvo Rafa que porta elegantemente el faro del AVE, visible desde varios cientos de metros. Tras los correspondientes saludos y muestras de nerviosismo emprendemos la marcha a las 6.35 rumbo La Peza. Ritmo conservador que permite la charla entre bostezo y bostezo. 

La llegada a Guadix se desarrolla sin incidencias salvo el fresquete matutino. Teniendo muy presente la voz en off de Francis (la etapa es muuu largaaa) nos damos relevos por los llanos camino de Jerez del Marquesado, mientras Rafa maldice su frontal al tiempo que se le van bajando las gafas por el peso de este. 

Llegamos a La Calahorra a la hora prevista, parada breve para repostar y saludar a la que va a ser nuestro apoyo logístico durante el resto de la etapa, coche de apoyo conducido por mi chica con bebidas, varios kilos de plátanos, unos cientos de barritas de cereales, herramientas, repuestos y hasta un botiquín. Rafa por fin se deshace del lastre que cargaba desde Granada, pudiéndose colocar el casco y las gafas como es debido.

La subida a La Ragua se desarrolla amistosamente, con los kilómetros y las pendientes perfectamente estudiados por Francisco, que hace de navegador anticipándonos lo que se avecina. Coronamos y sin parar nos dejamos caer a Laroles disfrutando del tiempo y del magnífico estado del asfalto.

Nos encontramos con Francis en el pueblo, fresco como una rosa y ansioso por emprender la segunda parte de la etapa. Pequeño avituallamiento antes de partir y ajuste técnico del sillín de la Specialized.

Pedaleamos sin prisa pero sin pausa dirección a Juviles con pequeños "subeybaja", solicitando en varias ocasiones asistencia al coche "del equipo", para dejar manguitos, pedir crema solar, agua, powerade... Un auténtico lujo.

La cosa se pone mas exigente a partir de Bérchules, que junto a la temperatura mas calurosa que a primera hora de la mañana y los kilómetros acumulados hace que cada uno coja su ritmo en la subida y en la mente de todos aparezca la palabra "Trevélez". Nuestra ángel de la guarda al volante del coche vigila que nadie quede rezagado ofreciendo bebida. 

Pedaleando junto al maestro a escasos kilómetros de Trevélez le animo para que se adelante al pueblo y busque sitio que nos ofrezca una buena dosis de jamón, y de paso me deje coger un poco de resuello. Huevos fritos, papas, churrasco y dos buenos platos de jamón (mientras nos deleitamos con la discografía de Mecano) nos recargan las baterías de forma espectacular, especialmente a Rafa que afronta el resto de la etapa como si de una dominical se tratara. Francis, el único valiente que se atreve con dos tercios para regar el jamón.

Después del descanso de 15.00 a 16.00 retomamos la cabalgadura con los repechos desagradables de Trevélez pero acortando metros hasta llegar a la larga bajada a Órgiva, donde avituallamos de nuevo en el coche. Subida a Lanjarón al trántrán, con un alarde de poderío de Francis en un repechín al que respondo haciendo gala del auténtico espíritu competitivo del Toro de Clifford, ausente durante toda la etapa en todos nosotros. Como vencedor del repechín gano unos cuantos improperios amistosos.

En Lanjarón, el viento pone la guinda a la etapa soplando en contra, así que acortamos por el camino agrícola dirección a Lecrín, donde nos volvemos a separar luchando individualmente contra el viento, pero intentando mantener el contacto visual y con el coche vigilante de los rezagados. Y así pedaleamos la última parte y más fea del recorrido rumbo Suspiro del Moro, donde Francis y yo nos escapamos definitivamente en busca de la cerveza a ritmo endiablado, totalmente crecidos.

Junto a la base aérea, foto de rigor, cervezas fresquitas y múltiples agradecimientos a la paciencia de nuestra jefa de logística.

Ya en casa, 250kms en el garmin y encefalograma plano el resto del sábado.

Una experiencia totalmente diferente a las etapas tradicionales.

12 junio 2016, Granada -  Lugros

Crónica de la etapa (Crónica de Rafa, en dos partes):

A las 8:00 am parecía que el día prometía una temperatura más amable para el desarrollo de los 145 km anotados en el libro de ruta. El reclamo de los churros no nos ha socavado la fuerza de voluntad. Alejandro, (que luego se ha tenido que retirar en los Blancares por un asunto familiar y regresar en solitario), Balta, (que no parece que la etapa del sábado le pasara factura), Carlitos, (su relevo camino de Lugros ha sido providencial), Francisco, (completamente recuperado del jamón), Jorge, (juguetón y aburrido a partes iguales), Francis, (que venía serio y con pocas horas de sueño) y un servidor de ustedes, (sombra de un pasado más honroso).

Pues nada que allá que íbamos a hollar Lugros a los pies de la Sierra Nevada. Empezamos como siempre... con un tran tran en paz y armonía... Eso quisiéramos. Jorge pone la directa y yo, que no escarmiento ni a tiros, le sigo, le sigo, le sigo y nos vamos solos hasta el km 9 de la subida al pantano de Quentar donde nos alcanza una avanzadilla, por fin, para que Carlos nos haga llegar el mensaje de Francis... Un ultimatum en toda regla.

Luego vamos más o menos hasta el cruce de Tocón en plan peña. Y la subida de Blancares... A calzón quitado para variar. Corona Jorge y no sé más porque no los veo. Para La Peza... A toda máquina. Francisco, más prudente bajando, llega con Balta, quien nos informa que Alejandro ha tenido que dar media vuelta. Tras reponer agua y comentar yo los buenos tiempos en que La Peza era destino final de las etapas, otra vez a la carga. Para arriba, para abajo, en llano... A la carrera en todo momento. Poco antes de Purullena nuestro cruce, inédito para la mayoría, indica que nos faltan 13 km en un falso llano y una tachuela importante en el recorrido. (continuará)

SECONDA PUNTATA:

En disposición de cubrir los kilómetros hasta Lugros por un asfalto bastante bien conservado, Carlitos, para acallar a Jorge que no cesa de quejarse de aburrimiento, propone una estrategia de relevos... Pero sólo da el primero. Hasta el alto de Polícar, donde se desarrolla una escapada de Balta, llegamos bien arropados. Al escapado lo veremos ya en Lugros, donde repondremos fuerzas.

La vuelta se desarrolla vertiginosa y con algunas pasadas de frenado. Al subir a Cortes el calor aprieta y se oyen protestas para que se aplaque el furor toreril. Francis, como venía amenazando, rehúsa la variante del mirador de La Peza en una reedición de Cañar de otrora.

Francisco y Balta suben a los Blancares jugando a la Oca, (adelanto de peña a peña porque me toca), los demás, mortales, nos refugiamos detrás de Jorge tratando de encontrar una estela que alivie fatiga, con todo el ritmo es un crescendo considerable. En un pis pas estamos esperando las cervezas, que han tardado más que nosotros en bajar del pantano. 

Al final 135 km a unos 24,5 km/h de media. Posiblemente los 10 que faltan en el calendario correspondan con una vuelta por Guadix que nosotros nos ahorramos.

22 mayo 2016: Sierra Mágina

Después de casi un año sin crónicas, vuelvo a abrir esto a ver si se animan otros después. Hoy ha tocado etapa en honor a Balta, que nos ha enseñado su tierra. Madrugón, quedamos a las 7:30 para montar las bicis en los thules. Tras probar el Mercedes de Rafa (cochazo cómodo como pocos) de camino del Oasis, dejamos el confort de los coches para cambiarlos por las flacas. Frío de cuyons, Carlos que utilizará mi chaleco y el jefe a cuerpo, sin manguitos ni nada. De salida, cuestón que nos hace perder el frío rápidamente con el jefe mascullando que no le gustan las pendientes sin que te dé tiempo a calentar. Pasamos por Cambil, Mata Bejid y la pendiente empieza a suavizar, aunque no parará hasta Huelma. A partir de aquí, a 45km/h como los pofezionales hasta que Rafa pincha en una banda lateral tomada a demasiada velocidad, menos mal porque a todos nos viene bien el descanso. Terreno rompepiernas hasta Bedmar, toer mundo acoplao y buen ritmo. En Bedmar la parada de rigor para el desayuno, con fotos castillo al fondo (ver abajo) por gentileza del primo de Balta que pasaba por allí. A la prima no quiso presentárnosla, nos quedamos con las ganas de saber su nombre. Reanudamos la marcha camino de Jimena, sigue el terreno minado de repechos pero sin que sean puertos. Llevadero, pero el ritmo es exigente y Rafita empieza a echar votos cuando Carlos tira. Pasamos Jimena y de ahí a Mancha Real, donde nos desviamos a izquierda para Pegalajar. Aquí la carretera se estrecha y se empina, y notamos que Balta está afilando el cuchillo conocedor del terreno. Rafa hace tiempo que decidió subir más cómodo, y un arreón hace que el jefe desista diciendo que nos vemos en Pegalajar. Como es costumbre en el que escribe, no aguanto el ritmo que impongo yo mismo con lo que me descuelgo de Carlos y Balta poco más adelante: y es que el último km de subida a Pegalajar es matador, hasta Carlos se rinde y Balta corona como vencedor. No hay nada como conocer el terreno. De ahí ya será bajada (66km/h veo yo, y eso que soy el que menos corre) y llano hasta el km 95, en que empieza de nuevo un tramo en ascenso, no muy pronunciado, que deja a Rafa ya tocaete. Balta y yo nos vamos por delante, y hacemos los 9 kms finales apretando aunque de buen rollo. En el Oasis de nuevo, caen 2 rondas de cervezas que saben a gloria. Etapa chula, para repetir todo. Bueno, todo menos el picor de ojos que llevamos Carlos y yo desde la mitad de la etapa, producto de la abundancia de olivos y nuestra alergia.

17 julio 2015: 1ª Etapa Asturiana

Crónica de Rafa:

Con buen tiempo salimos, después de nuestro desayuno y las ya famosas abluciones matutinas, con media hora de adelanto sobre el horario previsto, (no van a ser los profesionales del Tour los únicos), y llevamos un ritmo moderado en dirección Arriondas y Ribadesella por una carretera las más de las veces favorable. En el primer repechín de Ribadesella Carlitos ataca llevándose los puntos y la ¿primera? regañina del maestro por haber salido sin mirar. Aún tenemos un llaneo agradable hasta Nueva una pequeña localidad desde donde arranca el puerto del torno por una carretera sinuosa y estrecha muy bonita y empinada con algunos picos de hasta el 14% de desnivel en los primeros kilómetros. Hay que mencionar que ha sido una labor de investigación de Francis la que nos ha permitido integrar la subida del puerto en el recorrido de esta primera etapa asturiana. Este puerto tiene una zona intermedia de llaneo una vez que se llega al alto del Llamigu, y luego continua la ascensión en otros 4 km hasta el torno (tornu) propiamente dicho. En general la etapa va discurriendo sin demasiadas hostilidades, o sea lo de siempre, alguien tensa un poco, Francis sale para llevar al redil al atrevido y vuelta a empezar. No nos olvidamos de nuestro destino final y mantenemos un prudente pedaleo hasta el collado citado. La bajada es muy trepidante y en medio hay algunos tramos de subida bastante serios. Joaquín toma precauciones en las bajadas. En Soto de Cangas hacemos una pausa y nos disponemos a la ascensión mítica de los lagos de Covadonga. Hasta la Santina llegamos en formación y a partir de ahí la cosa se pone dura, dura. En las primeras rampas de la huesera Rafa, o sea yo, saca unos metros de ventaja y los mantiene a duras penas hasta la primera zona de descanso, la zona del mirador de la reina estira de nuevo al grupo ... de tres, porque Joaquín sube "alone". Es tan dura la subida que no se puede ni admirar el paisaje, a duras penas queda resuello para esquivar a los autobuses en las curvas empinadas. El collado del lago Enol nos da 500 metros de respiro y esperamos allí a Joaquín, (que llega exhausto) para acercarnos al siguiente (lago de la Ercina). La bajada tiene su aquél. Fabada para reponer y a descansar. Joaquín sugiere que se haga constar el espíritu combativo de Carlos durante este almuerzo, después de ascender el Pote Asturiano (fabes con berzas), atacó al corderu guisado con el plato grande.

18 julio 2015: 2ª etapa asturiana

Hoy Hicimos varios puertos. Primero Bada de San Martín, que se encuentra en la misma salida de Cangas y donde hay un km 7 de obligado ataque por parte de Rafita, La Llama, el Carrandi y por último el Mirador del Fitu. La etapa ciclista no tenía demasiada crónica. Carretera muy sombreada y paisajes "inmarcesibles". Puerto del Fitu exigente. Sobre todo si llevas la rueda delantera víctima de la famosa bomba asesina de Francis. ;-)

Enganchamos a un paisano que nos ayuda en la ascensión y al que Carlitos tuvo la tentación de dar matarile en el último repechín del puerto pero se contuvo finalmente como corresponde a un caballero.

Quizás la anécdota más sobresaliente de la jornada se produjo unas horas después a lomos de otros vehículos más bien fluviales. Arriba en la foto se nos puede ver dando cuenta del pic-nic en una orilla amable del recorrido, en el que era patente la pátina marinera del niño de Tarifa, acompañado por Rafa en la piragua, deslizando grácilmente por el majestuoso Sella. Francis y Carlos en la otra embarcación dan muestras de una dificultad técnica notable, que obliga a redistribuir las tripulaciones después de este refrigerio. Unos metros más adelante, en unos rápidos del Sella Carlitos y Rafa embisten con violencia la embarcación de Joaquín y Francis, consiguiendo que la piragua, "insumergible" de ambos esté a punto de irse a pique. Joaquín, que era el tercer golpe que se llevaba en ese meandro del río, se sube a bordo con destreza. El coronel Tapioca, (también bautizado Boy Scout por unas mozas casaderas), hace lo imposible para subir a bordo cuidando que no se le salgan las chanclas, las gafas de sol y el salacot, Carlos sufre un ataque de risa que no podía explicarse por la tasa de alcoholemia y que le duró hasta bien entrada la noche.

19 abril 2015: Cacín-Cuestagorda-Bermejales

Participantes: Francis, Carlos, Jorge, Joaquín, Balta, Daroca y Daniel (invitado por Francis).

Crónica por Joaquín:

De inicio se engancha Bulle, con quien nos topamos en Armilla. Subida razonable a la Malaha, aunque ya se vislumbra que Daniel juega en otra división. Reunificación tras la bajada, primera escaramuza en la tachuela de antes de la recta de Ventas: Jorge y Balta demarran y Daniel no contesta hasta que su host lo azuza para que les dé pal pelo. Ante la apertura de la veda, Daniel carga violentamente el plato en plena subida y sale como un rayo: Jorge es alcanzado rápidamente, Balta cuesta más pero también cae. Las cosas se van poniendo en su sitio. En la recta de Ventas Bulle pone un ritmo de los suyos y empezamos a hacer agua más de uno. Nos reunificamos en la bifurcación para Cacín, ya que Bulle se tira para Agrón y nosotros seguimos para Cacín (por cierto, Bulle pagó caro su esfuerzo pues le dió un tirón subiendo Agrón y anda como una alcayata desde entonces). Ritmo normalito hasta Ochichar, luego bajada hasta Cacín donde el que escribe se vuelve a quedar porque el resto son kamikazes cuesta abajo. Nada más salir de Cacín, empieza Cuestagorda: Jorge, Balta y Daniel van por delante, Carlos les sigue a cierta distancia y Daroca, Francis y yo a la zaga. El jefe flojea y decido tirar palante; soltar a Daroca se me hace durísimo, aunque también se queda. Poco más arriba pago el precio de mi imprudencia: Daroca me coge y me dice que juntos esperemos a Francis. Le hago caso y pero cuando éste llega me deja clavao, aunque Daroca se agarra a su rueda como una lapa. Como era de esperar, llego el último a coronar cuestagorda. Bajada y refrigerio en el pantano de Bermejales. A la salida, hago la segunda estupidez del día: me voy por delante con Jorge y Daniel como si eso fuera factible. A 3/4 de subida estoy reventao y a 165 pulsaciones. Carlos me coge y me dice que esperemos a Francis: "una vez sí, dos no", pienso. Así que meto otro arreón para que Francis no se acerque, aunque con Carlos pegado a mi rueda. Por segunda vez en el día, flaqueo y Carlos me deja, e incluso el jefe me pilla a punto de coronar. Porca miseria, y he agotado el último resto de fuerzas. Balta y Daroca han sido perros viejos y conservaron para apretar en el llano tras la baja de Agrón. El ritmo que imponen es infernal y yo ya sólo cuento con los buenos samaritanos que quieran llevarme despacito de vuelta. Jorge se brinda generoso durante toda la recta de Ventas, y Carlos hace lo propio en la subida a la Malaha, que me parece un hors categorie dadas mis circunstancias. Llegada y cervecitas reparadoras. Como véis la crónica está segada en primera persona, pero es que la mitad de la etapa fui ausente de las hazañas de los otros toreros. De todas formas, confieso que me lo pasé en grande.